Soft skills para investigadores

Cuando comencé a investigar, hace algunos años, pensé que si dominaba las técnicas y estrategias de metodología de la investigación y pasaba días analizando y codificando datos, era suficiente para sacar adelante una investigación de calidad. Bueno, en principio, esta estrategia me funcionó. Pero, rápidamente me di cuenta que no era suficiente. Descubrí que son nuestras competencias blandas o “atributos diferenciales”, las que nos permiten salir de nuestra zona de confort y empezar a ser reconocidos, a nivel global. No tiene sentido dedicar tanto tiempo a una investigación y conseguir publicarla en una revista de corriente principal, si nadie te va a leer, citar o contactar. Entonces, necesitamos pensar a escala global. Algo así como “Big picture thinking”. En este contexto, comparto las 10 competencias blandas, que creo son críticas en la carrera de todo investigador.

  1. Pensamiento a escala global. Los investigadores necesitamos pensar a escala global. Esto nos obliga a salir de nuestra zona de confort. Por ejemplo, el sesgo que provocan nuestros equipos institucionales. Por ello, lo segundo que leo en un artículo, después del título, son las afiliaciones de sus autores. Si son de una misma institución, me digo “No están pensando a escala global”. Discutir entre nosotros mismos, sin la mirada externa, a mi juicio, genera sesgo.
  2. Colaboración. En pleno siglo XXI, la investigación no puede ser un trabajo solitario. Colaborar con otros ayuda a mitigar nuestra carga de trabajo. Pero, cuidado, tampoco es suficiente trabajar con los mismos pares institucionales. Necesitamos triangular nuestros puntos de vista con pares de otras instituciones y otras culturas.
  3. Retroalimentación. La retroalimentación es clave para la cohesión de un equipo de investigación. De hecho, nos motiva a invertir mucho más tiempo en un proyecto; nos ayuda a mejorar nuestro desempeño y nos genera interacciones más rentables con nuestros pares. Como investigador, creo que dar retroalimentación oportuna es una competencia clave que necesitamos desarrollar y ejercitar a diario. Me he dado cuenta que la retroalimentación está fuertemente correlacionada con la cultura (lo dejo para otra columna).
  4. Autogestión. La autogestión es nuestra capacidad para gestionar nuestros comportamientos, pensamientos y emociones de forma consciente y productiva. También significa focalizarnos en nuestra investigación hasta lograr avances. Sólo la concentración nos permitirá lograr nuestros objetivos y mantenernos productivos. En otras palabras, comprendemos nuestra responsabilidad en un proyecto de investigación y hacemos lo que sea necesario para cumplir con ese compromiso.
  5. Proactividad. Ser proactivo implica realizar esfuerzos autoiniciados para provocar un cambio actitudinal en los equipos y/o en uno mismo con el fin de lograr un futuro diferente. Las personas proactivas siempre se adelantan a las demás. La proactividad en los equipos de investigación marca una clara diferencia. Si somos proactivos, lograremos resultados antes de tiempo; tendremos mayores oportunidades para introducir cambios e innovar, de manera permanente.
  6. Curiosidad. La clave para generar ideas de investigación es ser curiosos y observadores acuciosos de nuestros ecosistemas de aprendizaje. Es decir, como investigadores, necesitamos desarrollar una curiosidad interminable del mundo y más específicamente, de las personas que lo habitan. Pero, cuidado. No es suficiente que nos fascinemos con algo, también necesitamos filtrar ese algo en nuestras conversaciones con pares. No tengamos miedo de contar que nos ha pasado. No tengamos miedo de acercarnos a las personas y hacerles preguntas. Si en un equipo de investigación, esto no ocurre, veo poco futuro en ese equipo.
  7. Persuasión. Cuando alguien hace algo bueno por nosotros, un fuerte impulso interno nos dice que ahora debemos hacer algo bueno por esa persona. En otras palabras, en un equipo de investigación es importante asegurarnos de que nuestros aprendizajes se pongan en práctica. Además, debemos ser capaces de mostrar las inmensas oportunidad que podrían abrirse si ponemos en práctica ciertos buenos hábitos (responder un WhatsApp, contar qué nos ha pasado, cuánto hemos avanzado, cómo vamos con nuestras tareas, etc.).
  8. Pensamiento crítico. Esta competencia es central en los equipos de investigación. Nos exige desarrollar nuestra capacidad de abstracción, análisis y síntesis. Sólo expandimos el cuerpo de conocimiento en cualquier campo, desafiando el status quo. Esta competencia nos obliga a ser auto-dirigidos, auto-disciplinados, auto-regulados y auto-correctivos, sin ella, simplemente no podríamos investigar.
  9. Empatía. Para mi, la empatía es pasar de hacer conclusiones o suposiciones sobre los comportamientos que vemos a comprender que hay un contexto más amplio que aún no conocemos y que arrojará más luz sobre por qué alguien está haciendo algo. Sin duda, ponernos en el lugar del otro incrementa nuestro compromiso y desempeño en un proyecto de investigación.
  10. Comunicación efectiva. La comunicación efectiva es un proceso de intercambio de ideas, pensamientos, conocimientos e información de manera que el propósito o la intención se cumpla de la mejor manera posible. Dicho en forma simple, mientras más nos reunamos con nuestros equipos de investigación para intercambiar nuestros puntos de vista sobre un problema, mayor será la comprensión que todos tengamos del problema.

Si estás o deseas entrar en el maravilloso mundo de la investigación, te invito a reflexionar sobre las competencias anteriores. Y, si te animas a investigar en conjunto, puedes encontrarme en fernandovera@rediie.cl

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Por Fernando Vera, PhD – Académico-emprendedor. Coach ontológico. Fundador y CEO de Grupo Transformar (Centro Transformar, REDIIE, Revista Electrónica Transformar, Kimkëlen E-School). Consultor Internacional (CHILE). Sitio web

Crédito foto destacada: Pixabay.

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